sábado, 3 de diciembre de 9707

Descubren en Brasil dos impresionantes especies de avispa hasta ahora desconocidas

Gracias a una reciente investigación científica, dos nuevas especies de avispa han sido agregadas al raro género Abernessia, el cual ahora contiene un total de solo cuatro especies conocidas.

Se cree que las dos nuevas especies, Abernessia giga y Abernessia capixaba, son endémicas de Brasil, al igual que en general parecen serlo el resto de especies de este género.

Ambas avispas se distinguen por su gran tamaño (casi 3 centímetros de longitud) y por tener un llamativo color negro con un brillo metálico típico de todas las especies de esta familia.

El hallazgo y la descripción científica de estas dos nuevas especies son obra de Cecilia Waichert y James P. Pitts, ambos del Departamento de Biología de la Universidad Estatal de Utah en Estados Unidos.

El enigmático género Abernessia forma parte de la familia Pompilidae cuyos miembros a menudo son denominados "avispas de las arañas" debido a la tendencia que tienen a parasitar a estas últimas.
Las hembras de estas avispas atacan a su presa arácnida picándola con el aguijón e inyectándole un veneno paralizante, tras lo cual la llevan a su nido y allí depositan en el abdomen de la araña un único huevo. La larva de avispa crecerá nutriéndose de la araña.

Se cree que hay relación de causa-efecto entre el tamaño de la presa y el tamaño del individuo surgido del huevo de avispa. Los nacimientos de avispas de gran tamaño se producen en nidos que contienen presas de gran tamaño.

martes, 17 de diciembre de 2013

Robot volador resistente a las colisiones

Gimball es un pequeño y ligero robot esférico aéreo que, al igual que los insectos voladores, no sufre destrozos ni se estrella contra el suelo por el mero hecho de colisionar contra un obstáculo. El objetivo del equipo de Adrien Briod y Przemyslaw Mariusz Kornatowski, de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) en Suiza, fue desarrollar una máquina que pueda operar en ambientes extremadamente caóticos sin temer a que su integridad penda del hilo de detectar cada obstáculo y esquivarlo a tiempo.

Gimball choca y rebota contra obstáculos sin problema, ya que no necesita evitarlos a toda costa. Su velocidad de vuelo y su sistema de protección le garantizan no sufrir daños en estos impactos. Este robot esférico de 34 centímetros de diámetro, y sólo 370 gramos de peso, vuela en el más impredecible y caótico entorno, sin la necesidad imperiosa de sistemas sofisticados de detección de obstáculos.

Esta resistencia a los daños, inspirada en los insectos, es lo que le distingue de otros robots voladores. Gimball está protegido por una jaula esférica y elástica que absorbe la fuerza de los golpes, evitando así que las colisiones liberen su fuerza destructiva en las estructuras sensibles del robot. Gimball mantiene su equilibrio mediante un sistema de estabilización giroscópica. Cuando fue probado en un bosque de Lausana, Suiza, se comportó brillantemente, topando de un tronco de árbol a otro, pero sin sufrir daños y además manteniendo su rumbo.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Crean redes nanométricas de transporte controladas mediante ADN

Se ha conseguido crear redes diminutas de transporte autoensamblables, accionadas por motores de tamaño nanométrico y controlables por ADN.

El logro es obra de científicos de la Universidad de Oxford y de la de Warwick, en el Reino Unido.

El sistema es capaz de construir su propia red de vías que se extienden por decenas de micrómetros de largo, puede transportar cargas a lo largo de la red, e incluso desmantelar las vías.

Los investigadores se inspiraron en el melanóforo, utilizado por células de peces para controlar su coloración. Las vías de la red parten todas de un punto central, como los rayos de una rueda de bicicleta. Las proteínas motoras transportan pigmento por la red, ya sea concentrándolo en el centro o diseminándolo por toda ella. Concentrar el pigmento en el centro hace que la célula se vuelva más clara, ya que el espacio que rodea a la red queda vacío y es transparente.

El sistema desarrollado por el equipo de la Universidad de Oxford y la de Warwick es muy similar, y está construido con ADN y una proteína motora llamada kinesina. Energizadas por trifosfato de adenosina (o ATP, definido a menudo como la "batería química recargable" para la vida), las kinesinas se mueven a lo largo de las microvías transportando módulos de control hechos de cadenas cortas de ADN. Los "nanorrobots ensambladores" están hechos de dos proteínas kinesinas, que les permiten mover las vías para ensamblar la red, mientras que los "transbordadores" sólo necesitan una proteína kinesina para viajar a lo largo de las vías. Los transbordadores que llevan sondas fluorescentes de color verde se detienen en las vías antes de volver a reabastecerse de combustible.

Electrodo de batería que se autorrepara

Unos investigadores han creado el primer electrodo de batería capaz de autorrepararse, abriendo así un prometedor camino hacia el desarrollo de una nueva generación de baterías de ión-litio, comercialmente viables, para automóviles eléctricos, teléfonos móviles y otros dispositivos.

El secreto está en un polímero elástico que recubre el electrodo, lo mantiene sujeto de una pieza y espontáneamente repara las pequeñas fisuras que se generan en el electrodo durante el funcionamiento de la batería.

Este singular polímero lo desarrolló Chao Wang de la Universidad de Stanford en California, Estados Unidos, en el laboratorio que dirige en dicha universidad la ingeniera química Zhenan Bao.

La investigación realizada ahora por Wang, Bao y sus colegas de la citada universidad y del Laboratorio del Acelerador Nacional SLAC, en Menlo Park, California, ha demostrado que los electrodos de silicio probados en los experimentos duraron 10 veces más tiempo cuando estaban recubiertos con el polímero de autorreparación, el cual reparaba cualquier fisura en unas pocas horas.

La capacidad actual que el nuevo sistema tiene para almacenar energía está ya en el rango práctico, pero los científicos creen que se puede aumentar mucho más.

Un trabajo español, descubrimiento del año en medicina regenerativa

La prestigiosa revista Nature Medicine hace balance del año y selecciona en su número especial de diciembre un trabajo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) como el más importante en la categoría de células madre.

El número incluye ocho categorías, entre las que se encuentran, además de las células madre, la inmunología, las enfermedades cardiovasculares o las neurociencias.

La investigación laureada, encabezada por María Abad y dirigida por Manuel Serrano, director del programa de Oncología Molecular del CNIO, se publicó el pasado mes de septiembre en la revista Nature.

El hito del trabajo consistió en demostrar que las células de múltiples tejidos como intestino, estómago, riñón o páncreas son susceptibles de ser reconvertidas en células madre embrionarias.

Para lograrlo, los investigadores usaron la misma técnica desarrollada por el científico Shinya Yamanaka, premio Nobel de Medicina 2012, para obtener células madre embrionarias in vitro.

“El poder aplicar esta técnica directamente en tejidos de organismos vivos fue una sorpresa dado que se pensaba que las condiciones in vivo no permitirían este grado de plasticidad celular”, afirma Serrano.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Cuenta atrás para el lanzamiento del satélite Gaia

Solo faltan unos días para que la Agencia Espacial Europea (ESA) ponga en órbita el que será el GPS más preciso de la galaxia: el satélite Gaia. El próximo 19 de diciembre, a las 10:12:18, se lanzará la misión a bordo de un lanzador Soyuz-Fregat, que despegará desde el Puerto Espacial Europeo, en la Guayana Francesa. Su objetivo principal es medir las distancias y movimientos de unos mil millones de estrellas de la Vía Láctea con una exactitud sin precedentes.

“Una misión que va a observar mil millones de estrellas implica un cambio de paradigma total en la forma de hacer astronomía”, asegura Luis Manuel Sarro Baro, investigador del departamento de Inteligencia Artificial de la UNED (España) y miembro del proyecto. La participación española de la misión la integran la Universidad de Barcelona (ICCUB-IEEC), el Grupo Gaia Galicia, el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), CESCA y el Barcelona Supercomputing Center, además de una larga lista de empresas aeronáuticas.

“Gaia permitirá multiplicar por diez mil los conocimientos actuales sobre nuestra galaxia, conseguirá medir las posiciones, distancias y movimientos de mil millones de estrellas y estudiará sus propiedades físicas, como la edad y la composición química”, explica Jordi Torra, catedrático de la Universidad de Barcelona y responsable del equipo del ICCUB-IEEC.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Obtener imágenes 3D con solo un fotón por píxel

Los telémetros láser de tipo LIDAR son herramientas comunes en la agrimensura y en el control de vehículos autónomos, entre otras aplicaciones.

Estos aparatos realizan mediciones de distancia proyectando destellos breves de luz láser al punto de interés y midiendo el tiempo que pasa hasta que los fotones reflejados regresan y son detectados.

Unos especialistas del Laboratorio de Investigación de Electrónica del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, han descrito un nuevo sistema semejante al LiDAR que puede medir distancias con tan solo detectar un fotón reflejado en el punto de interés.

Como un sistema LIDAR convencional necesitaría aproximadamente 100 veces más fotones para hacer estimaciones de distancia con exactitud similar bajo condiciones comparables, el nuevo sistema podría proporcionar ahorros importantes en cuanto a energía y tiempo. Esto último es importante en un vehículo autónomo que trata de evitar una colisión.

El nuevo sistema, desarrollado por el equipo de Ahmed Kirmani, Vivek Goyal y Franco Wong, también puede utilizar los mismos fotones reflejados para producir imágenes con una calidad comparable a la que obtendría un sistema convencional usando 900 veces más luz.